Todos crecemos en alguna epoca donde existen patrones conductuales y simbolicos que influyen en tu formacion, yo absorbí la musica como una compañera permanente, como una amante que me acompañaba para donde iba, esta combinación formo una esencia- un yo -que si bien algun dia la deje libremente, no renuncie!Se atrevió a cruzar el charco y lo cierto es que no llegó del todo bien al otro lado. Chris Cornell, otro héroe de los noventas, otra voz privilegiada de la última gran camada de rockeros del país del norte, se acercó temerariamente a los resistidos códigos del mainstream y del pop radial. Y quizás el tipo está algo herido, por las críticas y el desdén de su vieja fanaticada, pero por lo visto anoche se necesitarán más que malos comentarios y un par de pifias para tumbarlo. Para que renuncie a su fe.
Su segundo show en Santiago fue de menos a más. Desde sus cuestionadas nuevas canciones hasta las de sus viejas agrupaciones como Audioslave y Soundgarden. Con citas a su amigo y colaborador, el músico chileno Alain Johannes (Can't change me) y con un karaoke perfecto para Fell on black days. Con voz intacta y convicción a prueba de balas. Les pasa a varios: que sus fans los quieren congelados, inmóviles. Pero un hombre es su historia y sus circunstancias. Y las de Cornell están claras: avanzar sin transar.Publicado en La Tercera, 26 de marzo de 2009

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