Muchos amigos que usan el término de competitividad lo hacen sin pensar dos veces, les parece obvio que la analogía entre un país y una empresa es razonable. Pero la verdad intentar aterrizar la idea de la competitividad de una nación es mucho más problemático que el de una empresa, si la empresa no puede pagar sus contribuciones, sueldos, proveedores, comisiones etc. sus días están contados, sin embargo, un país no puede darse el lujo de cerrar.La concepción de competitividad es la capacidad para desarrollar bienes y servicios que cumplan los estándares internacionales, mientras las personas disfrutamos de un nivel de vida cada día mejor, suena muy lindo, pero no es la realidad.
Imaginemos en primer lugar un mundo en el que la productividad del trabajo crece a una tasa anual del 1% tanto en chile como en todo el mundo. Es razonable pensar que los niveles de vida , salarios reales, etc crecerán el 1” al año en todas partes, ahora supongamos que la productividad en chile continua creciendo al 1% mientras que en el resto de los países se incrementan al 5% anual! cruack!
Para mucha gente resultaría obvio que chile estaría en un grave problema, después de todo una empresa cuya productividad va por detrás de la de sus rivales llevaría a despedir trabajadores, reducir los sueldos etc. Que pretendo decir con esto, que el chip de que la empresa y un país se maneja igual es perverso, la productividad al igual que manufacturar productos con valor agregados es importante y primordial, pero un país se debe mantener mas allá de los ciclos económicos del actual sistema, el capitalismo esta en retirada por lo tanto es urgente cuestionarlo porque no puede ser que la demanda sea efectiva mediante el endeudamiento de las personas sabiendo el rol cumple la demanda en un mercado.

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