viernes, 31 de julio de 2009

verdades absolutas!

La complejidad intelectual y personal es la continuación de una simpleza que muchas veces no es comprendida por la gran mayoría por eso acá doy una pincelada de lo que me ha secuestrado los últimos meses.

Alma
Es el fundamento vital unitario del hombre en su totalidad de cuerpo y espiritu.
Al concepto de alma va ligada la evidencia indiscutible que la vida de todo hombre depende de algo mas poderoso (dios?) y el desenlace de la propia vida debe tener un valor mas alla que la simple existencia.
El concepto helénico de alma descansa sobre la experiencia de la oposición que media entre el mundo espaciotemporal del cuerpo que se perciben con los sentidos y el mundo de las ideas y sus juicios con un valor mas allá del espacio y tiempo. Estos dos cuerpos antológicos heterogéneos se reúnen en el hombre que consta de un cuerpo caduco y de un alma eterna e inmortal. De acuerdo con lo expresado, la salvación (según la tradición) consiste en la liberación del alma de las cadenas del mundo corpóreo y caduco.
He acá un punto interesante que me ha rondado hace bastantes meses y de la cual me diferencia de la fe cristiana ya que se aparta de la concepción helenística, en parte porque considera que todo hombre, cuerpo y alma han sido buenos independiente del pecado original del que tanto se habla. Un claro ejemplo es el mensaje que Juan palo ii dio, según el, el infierno no existe y el actual papa Benedicto lo contradice, asegurando que si existe un infierno. Mi postura con este tema es bastante clara, no se trata de ser pesimista ni catastrófico según dicen mis amigos gnósticos pero hay que ser claros y firmes en las buenas acciones y tener una vida espiritual activa porque es lo unico que realmente nos diferencia de los animales.

Alegría
Pertenece al mundo sentimental. Se distingue por estímulos transitorios (emociones) y por sentimientos relativamente duraderos.
El sentimiento apunta a la armonía que es la conjunción lograda de diferentes manifestaciones vitales y mientras estos estímulos se pueden provocar en gran medida por el ambiente, hay que tener claro que el sentimiento básico de alegría no esta en nuestras manos.
De ahí que la alegría este muy vinculada con la felicidad en el sentido real (de tener felicidad), es decir tener (*) suerte o fortuna.
Algo que diferencia al protestantismo del catolicismo es que el primero carga el acento sobretodo en la promesa de esa alegría (consolidación), mientras que la teología católica y la ortodoxa, entienden la alegría como un don que se inicia desde el presente.